domingo, 13 de septiembre de 2009

¡No te entiendo!

No entiendo por qué eres una chava tan rara, que en un leve tiempo me hablaste y pasados los días me odiaste. No entiendo esa actitud, si yo no te hice nada, no sé por qué me ignoraste cuando sólo quería saber que pasaba.

No se por qué en ocasiones te me quedas viendo, no se por qué eres así, sólo puedo decir que llegué a sentir algo por ti pero tu mala actitud hizo que nunca más te dirigiera la palabra.

Lastimosamente tengo que verte casi todos los días, a veces quisiera hablarte pero me resisto hacerlo. Sólo espero ya no pensar más en ti para poder olvidarte.

Lo siento, pero perdiste una gran amistad.

Lesther Castillo

1 comentarios:

feryac dijo...

es que como dijiera alguien "hablando de mujeres y traiciones..." las mujeres son especiales nunca entenderemos a cabalidad como son y porque reaccionan de alguna manera pero seguramente que si se encuentra a alguien que este en "la misma onda"